martes, 10 de noviembre de 2009

¡Plas!

La bola de papel arrugado golpea la pared. Me llevo las manos al pelo, frustrada. Quizá no debiera volver a coger un bolígrafo.. ni tocar una tecla. Quizá. ¿Por qué me han abandonado las palabras? Creía que no nos llevábamos mal.. Pero parece que ellas opinaban distinto. Tal vez no les hiciera caso suficiente, o las ignorara demasiadas veces cuando burbujeaban en mi garganta buscando el camino hasta mis labios.. Y cada vez me visitan menos, y cada vez son más ariscas.
Y si tengo a mi lado las palabras más importantes, ¿por qué me siento sola, por qué echo tanto de menos a esas pequeñas palabras que eran menores en mis escritos? ¿Por qué no bastan esas pocas palabras importantes? Quizá sea porque no se puede escribir una buena historia sin que estén todas..
Las lágrimas afluyen a mis ojos y caen sobre el papel. Lo que me faltaba. Las ignoro, tratando de encontrar ese por qué. Incluso alguna palabra importante ha desaparecido.. sin dejar rastro alguno.

Alzo la vista al techo de mi cuarto, suplicando por un milagro.. que no llega.

No hay comentarios:

Publicar un comentario